Cómo funciona

La herramienta que ya tiene no cambia. Lo que cambia es quién llega a ella, cuándo y con qué versión.

  1. Empaquetar la herramienta

    Suba sus ficheros LISP y DLL. El servidor los lee: averigua qué comandos registran y a qué versiones de AutoCAD apuntan, y escribe él mismo la definición del paquete. Su código no se toca y no queda ninguna tabla que mantener a mano.

  2. Publicar

    El archivo se extrae, se valida, se calcula su SHA-256 en el servidor y se comprueba su firma. Una versión nueva entra siempre en DEV: ninguna subida va directa a toda la empresa.

  3. Promover por canales

    Primero un grupo piloto (de tres a diez ingenieros) y después todos. Un problema detectado en el piloto no llega nunca a cientos de personas. Si quiere, la promoción a toda la empresa puede exigir la aprobación de un segundo administrador.

  4. Conceder autorizaciones

    Quién ve qué paquete y quién puede usar qué función — por persona o por grupo. Un ingeniero sin autorización no ve la herramienta en el catálogo en absoluto, así que no hay ningún botón desactivado con el que discutir.

  5. El ingeniero instala

    El catálogo se abre dentro de AutoCAD y la herramienta se instala con un clic. La instalación es atómica: o se completa o no ha pasado nada. No existe la herramienta a medio instalar.

Volver atrás no es publicar de nuevo

Retirar una versión de toda la empresa significa mover esa versión a un canal más estrecho: una sola acción. Sin volver a empaquetar, sin volver a publicar, sin esperar a nadie. Incluso con la regla de los cuatro ojos activada, una vuelta atrás nunca necesita aprobación: un control no debe estorbar justo en el momento en que la rapidez importa más.

Carga bajo demanda

AutoCAD no carga el código de las herramientas al arrancar; lee un pequeño registro que dice «este comando vive en aquel paquete». El código se carga la primera vez que se llama al comando. Su catálogo puede crecer sin frenar el arranque.

En la ruta de arranque de AutoCAD no se hace ninguna petición de red — es una regla vinculante de este producto, verificada por una prueba.

Trabajo sin conexión

Las herramientas instaladas viven en el equipo del ingeniero y no dependen del servidor. Durante un mantenimiento, con la red cortada o a pie de obra, las herramientas siguen funcionando; solo esperan las instalaciones nuevas y las actualizaciones.

Que el servidor esté completamente caído significa «no se pueden instalar herramientas nuevas», no «los ingenieros no pueden trabajar». Esa distinción es una propiedad de la arquitectura que merece la pena proteger.

Actualizar es un proceso aparte

Mientras AutoCAD está abierto, un fichero cargado queda bloqueado y no se puede sustituir en su sitio. Las actualizaciones se pasan a un programa actualizador aparte: hace el trabajo, informa del resultado y se aparta.

Un ensamblado cargado no se actualiza nunca en su sitio — una actualización a medias y en silencio se convierte en una herramienta que no abre a la mañana siguiente.

Los fallos llegan con un número

Cuando una herramienta se detiene de forma inesperada, el usuario ve un número de correlación y se lo envía. El suceso completo — qué paquete, qué versión, qué AutoCAD — ya está registrado.

Elimina el tráfico de «¿podría enviarnos una captura?»: el diagnóstico empieza en el registro, no en lo que el usuario recuerda.

Hagámoslo con una herramienta suya

Envíenos una de sus herramientas LISP o .NET. La empaquetamos y la publicamos juntos, la instalamos en un equipo de pruebas y la retiramos. Alrededor de una hora.

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